Inicio › Alimentación saludable › Adolescentes de 9 a 16 años

Preadolescentes y adolescentes (9 a 16 años)

Es la etapa del estirón: crecen muy rápido y necesitan más energía y nutrientes que en casi ningún otro momento de la vida. La edad ideal para acompañar sin sermonear y dejar buenos hábitos asentados.

En estos años el cuerpo cambia a toda velocidad: se gana altura y masa muscular y se forma alrededor de la mitad del hueso que tendrán de adultos. Para todo eso hace falta buena materia prima: energía suficiente, proteínas y minerales como el hierro y el calcio. El apetito aumenta de forma natural —antes en ellas, hacia los 10, que en ellos, hacia los 12—, y conviene que ese "extra" venga de comida de verdad, no de ultraprocesados.

También es la edad en que empiezan a decidir qué comen fuera de casa, hacen deporte y se exponen a la presión del grupo y de las redes. Por eso vale la pena acompañar con respeto, predicar con el ejemplo y seguir comiendo en familia siempre que se pueda.

Desarrollo y pubertad

Crecer y madurar en la adolescencia

🔥 El estirón: combustible para crecer

🔥

Más energía

El cuerpo pide más calorías que nunca. La media orientativa ronda las 2.800 kcal en chicos y 2.200 en chicas, pero varía mucho según el momento del estirón y el deporte.

💪

Proteína de calidad

Para músculo y crecimiento: legumbres, pescado, huevo, carne blanca y lácteos. En España suele sobrar proteína; lo que falla es la calidad del conjunto.

🍽️

Comida real

El extra debe venir de fruta, verdura, integrales, legumbres, pescado y frutos secos; no de bollería, snacks ni refrescos.

🌱 Guía navegable de la pubertad

La pubertad en cuatro bloques: el estirón y sus necesidades de energía y proteína, los nutrientes clave (calcio y vitamina D, hierro, magnesio), los cambios del cuerpo por sexo con la hidratación y el deporte, y las señales de alarma de un trastorno alimentario. Material orientativo; no sustituye la valoración del pediatra.

Alimentación

Comer bien en la adolescencia

🍽️ El plato mediterráneo, a su escala

El modelo es el mismo de toda la familia, pero con raciones más grandes porque sus necesidades son altas. La mitad del plato, fruta y verdura; un cuarto, integrales; un cuarto, proteína; y agua para beber.

📅 Cada día

  • Verdura: al menos 3 raciones; fruta: 2–3 piezas (juntas, el "5 al día").
  • Cereales en cada comida, mejor integrales.
  • Lácteos: 3–4 al día por el pico de masa ósea (leche, yogur, queso), sin azúcar añadido.
  • Aceite de oliva para cocinar y aliñar; agua como bebida.

🗓️ A la semana

  • Legumbres: 4 o más veces.
  • Pescado: 3 o más veces, alternando blanco y azul.
  • Huevos: hasta 3–4.
  • Carne: 3 veces o menos, mejor blanca; muy poca roja y evitar la procesada (embutidos).
  • Frutos secos: varias veces, sin sal ni fritos.
🥣 No te saltes el desayuno: muchos adolescentes salen de casa sin desayunar. Aunque sea rápido (lácteo + cereal integral + fruta), debería aportar en torno a una cuarta parte de la energía del día.

🩸 Hierro y calcio: los dos protagonistas

🩸 Hierro

  • La necesidad sube en el estirón y, sobre todo, en las chicas tras la primera regla por las pérdidas menstruales.
  • Fuentes: carne, pescado, huevo, legumbres y verdura de hoja.
  • Con un poco de fruta (vitamina C) en la misma comida se absorbe mejor el hierro vegetal.
  • La anemia por falta de hierro es frecuente en chicas adolescentes: cansancio y palidez son señales para consultar.

🦴 Calcio y vitamina D

  • Ahora se construye gran parte del hueso de por vida: al final de la adolescencia ya se ha formado más del 90 % del pico de masa ósea.
  • 3–4 raciones de lácteos al día (o bebidas vegetales enriquecidas sin azúcar).
  • La vitamina D (sol con cabeza, pescado azul, huevo) ayuda a fijar el calcio.
  • El ejercicio con impacto (correr, saltar, baloncesto) también fortalece el hueso.
🥗 También importan el cinc, el yodo (sal yodada, lácteos, pescado) y los folatos (verdura de hoja, legumbres). Una dieta variada los cubre sin esfuerzo.

🥤 Bebidas: azúcar, energéticas y alcohol

🥤

Azúcar y refrescos

Azúcares libres por debajo del 10 % de la energía (ideal <5 %, ~25 g/día). Las bebidas azucaradas son la vía más fácil de pasarse y favorecen caries y sobrepeso. La bebida es el agua.

Bebidas energéticas

Mucha cafeína y azúcar: alteran el sueño, el ánimo y el corazón. Pediatras y AESAN recomiendan que niños y adolescentes no las consuman.

🚫

Alcohol: cero

En menores no hay ninguna cantidad segura: daña el cerebro en desarrollo. La recomendación es consumo cero.

🧂 Sal: hasta ~5 g al día entre los 9 y 10 años y no más de ~6 g a partir de los 11 (una cucharadita). Cuidado con la sal "escondida" en ultraprocesados, embutidos y salsas.
Deporte y actividad física

Moverse en plena adolescencia

El movimiento no es un extra: en estos años fortalece el hueso justo cuando se forma el pico de masa ósea, ayuda con el peso, mejora el ánimo, el sueño y hasta el rendimiento escolar. Y si hace deporte, la alimentación tiene que acompañar ese gasto.

🏃 Cuánto y cómo

⏱️

60 minutos al día

De media, al menos 60 min diarios de actividad moderada-vigorosa (deporte, bici, correr, andar rápido), sobre todo aeróbica. (OMS 2020)

💪

Fuerza y hueso, 3 días

Al menos 3 días por semana, actividades que fortalezcan músculos y huesos (saltar, trepar, correr, deportes de equipo, fuerza adaptada). Es lo que más ayuda al pico de masa ósea. (OMS 2020)

🛋️

Menos sofá y pantalla

Reduce el tiempo sentado y el ocio de pantalla; sustituirlo por movimiento, aunque sea andar o subir escaleras, ya cuenta. (OMS 2020)

🎯 Que sea suyo y le divierta: el mejor deporte es el que mantiene en el tiempo. Alternar aeróbico con algo de fuerza y equilibrio, respetar días de descanso y evitar la especialización excesiva en un solo deporte protege de lesiones.

🍽️ Comer para rendir (si hace deporte)

⚡ Energía y recuperación

  • Comer suficiente: más entrenamiento = más energía. Los hidratos (pan, arroz, pasta, patata, fruta) son el combustible principal.
  • Proteína repartida en las comidas del día (lácteos, huevo, legumbre, pescado, carne) para el músculo y la recuperación.
  • Con comida real basta: a esta edad no hacen falta batidos ni suplementos de proteína. Un tentempié tras el ejercicio (fruta + lácteo o un bocadillo) ayuda a recuperar.

🩸 Hierro, calcio y agua

  • Hierro: clave en deportes de resistencia y, sobre todo, en chicas con la regla (carne, legumbres, pescado, con vitamina C para absorberlo mejor).
  • Calcio y vitamina D para el hueso que crece y soporta el impacto.
  • Agua antes, durante y después. Las bebidas "energéticas" e "isotónicas" no hacen falta: sobran azúcar y cafeína.
⚠️ Ojo con entrenar mucho y comer poco: cuando hay mucho ejercicio y a la vez restricción de comida (a veces por la imagen corporal), puede faltar energía y resentirse el crecimiento, los huesos y, en las chicas, la regla. Ante señales así, consulta (ver «Trastornos alimentarios e imagen corporal»).
Estilo de vida

Descanso, pantallas y autonomía

😴 Descanso y pantallas

📵 Pantallas con cabeza

  • Menos ocio de pantalla y menos rato sentado: el sueño y el ánimo lo agradecen.
  • Pantallas fuera del dormitorio y apagarlas un rato antes de acostarse.
  • Recuerda que las imágenes de redes están editadas y filtradas: no son la realidad.

😴 Dormir lo suficiente

  • 9–12 horas de 9 a 12 años; 8–10 horas de 13 a 18 años.
  • Dormir poco se asocia a peor ánimo, peor rendimiento y más riesgo de sobrepeso.
  • Horarios regulares, también el fin de semana, ayudan mucho a dormir mejor.

🍔 Comer fuera sin perder el rumbo

Comen en el insti, con amigos, después de entrenar… Se trata de orientar sin prohibir, para que sepan elegir cuando no estás.

🍔 Comer fuera y comida rápida

  • Mirar el menú antes y elegir la opción más sencilla (ensalada en vez de patatas, plancha en vez de frito).
  • Agua en lugar de refresco; la comida rápida, ocasional.
  • Tener en casa opciones sanas y fáciles de coger (fruta, yogur, frutos secos).
  • Comer en familia sigue importando: protege frente a malos hábitos.
Señales de alerta

Trastornos alimentarios e imagen corporal

Los trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, atracón) suelen empezar en la adolescencia. Detectarlos pronto es lo que más cambia el pronóstico: ante la duda, consulta cuanto antes.

🚩 Cuándo consultar

  • Comer muy poco, a escondidas, saltarse comidas o rituales raros con la comida.
  • Obsesión por el peso, las calorías o la figura; mirarse mucho al espejo.
  • Vómitos provocados o ejercicio excesivo para "compensar".
  • Aislamiento, irritabilidad o cambios bruscos de carácter.

🤝 Cómo acompañar

  • No promover dietas restrictivas: en pleno crecimiento son un factor de riesgo de trastorno alimentario.
  • Hablar del cuerpo y la comida sin juzgar; recordar que las imágenes de redes están editadas y filtradas.
  • Centrar el mensaje en la salud y la energía, no en el peso.
  • Pedir ayuda profesional ante las primeras señales, sin esperar.
🌱 Dietas vegetarianas o veganas: son posibles a esta edad si están bien planificadas; requieren suplementar siempre la vitamina B12 y vigilar hierro, yodo, vitamina D y omega-3. Mejor con apoyo de un dietista-nutricionista o el pediatra.
🔬 Información técnica y fuentes
  • Energía y macros: media orientativa ~2.800 kcal (chicos) y ~2.200 kcal (chicas); reparto ~50–60 % hidratos, ≤30 % grasas y 10–15 % proteínas (AAP, AEP).
  • Proteínas: ingesta de referencia EFSA 0,9 g/kg/día hasta los 13 años y 0,8 g/kg/día de 14 a 18; en países desarrollados suele consumirse de sobra (EFSA, AAP).
  • Raciones (AESAN 2022): verdura ≥3/día y fruta 2–3/día; cereales 3–6/día (mejor integrales); legumbres ≥4/semana; pescado ≥3/semana; carne ≤3/semana, mejor blanca y minimizando la procesada; lácteos hasta 3/día; huevos hasta 4/semana; frutos secos ≥3/semana (AESAN).
  • Lácteos y hueso: ~3–4 raciones/día; la AEP aconseja al menos ½ litro de leche o derivados al día (AEP, AAP). AESAN fija un máximo de 3/día: se presenta el rango.
  • Calcio: 1.150 mg/día (11–17 años, EFSA); 1.300 mg/día (9–18, RDA EE. UU.). Vitamina D: 15 µg/día >1 año (EFSA) ≈ 600 UI (EFSA, NIH).
  • Hueso: en la adolescencia se forma alrededor de la mitad de la masa ósea y al final de la etapa ya está >90 % del pico de masa ósea (AAP, Pediatrics 2014).
  • Hierro (DRI EE. UU.): 9–13 años 8 mg/día; 14–18 años 11 mg (chicos) y 15 mg (chicas, por la menstruación). Referencia EFSA 12–17 años: 11 mg (chicos) y 13 mg (chicas) (NIH/DRI, EFSA).
  • Cinc, yodo, folatos: cinc 8 mg (9–13), 11 mg (chicos 14–18) y 9 mg (chicas 14–18); yodo 120 µg (9–13) y 150 µg (14–18); folatos 300 µg (9–13) y 400 µg (14–18) (NIH/DRI, OMS).
  • Azúcares libres <10 % de la energía (ideal <5 %, ~25 g/día); principal causa de caries y factor de obesidad (OMS). Sal: <5 g/día de los 9 a 10 años y <6 g/día a partir de los 11 (NHS).
  • Bebidas energéticas: AESAN aconseja que niños y adolescentes las eviten; la AAP afirma que "nunca son apropiadas" en la edad pediátrica. La EFSA no fijó un nivel seguro de cafeína para menores (AESAN, AAP, EFSA).
  • Alcohol: no existe nivel de consumo seguro; en menores, consumo cero (OMS, CDC).
  • Actividad física (5–17 años): media de 60 min/día de actividad moderada-vigorosa + fortalecimiento muscular y óseo ≥3 días/semana; limitar el sedentarismo y las pantallas (la OMS no fija un número de horas) (OMS, NHS).
  • Sueño: 9–12 h (6–12 años) y 8–10 h (13–18 años); dormir poco se asocia a sobrepeso y peor salud mental (AASM/AAP, CDC).
  • Trastornos alimentarios: suelen iniciarse en la adolescencia; el diagnóstico precoz mejora el pronóstico y las dietas restrictivas son un factor de riesgo (AEP, NHS).
  • Dietas vegetarianas/veganas: adecuadas si están bien planificadas, suplementando siempre B12 y vigilando hierro, yodo, vitamina D y omega-3 (AEP/ESPGHAN, Academy of Nutrition and Dietetics).
  • Mercurio (AESAN, 2019): de 10 a 14 años, consumo muy limitado de pez espada/emperador, atún rojo, tiburón (cazón, marrajo, tintorera) y lucio (máx. ~120 g/mes); a partir de los 14 años se aplican las recomendaciones generales (AESAN).

Algunas cifras (DRI de EE. UU. de hierro/cinc/yodo/folatos, EFSA de proteínas y hierro, límite de cafeína) proceden de fuentes oficiales pero conviene confirmarlas en el documento original antes de un uso clínico. El intervalo 9–16 años abarca tramos con necesidades distintas; las cifras se dan por las franjas de edad que aporta cada fuente. Fuentes: OMS · AESAN · AEP/AEPap · SENC · Harvard T.H. Chan · NHS · AAP/AHA · CDC · EFSA · NIH/DRI · AASM.